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Mostrando entradas de noviembre, 2020

24.11.20

Todas las consideraciones que pudiesemos tener de lo que somos se anulan frente a lo que el mundo inorgánico ve cuando nos penetra con la mirada. ¿Qué pasa con mi subjetividad al morir? ¿cómo enfrentar su incapacidad de sobrevivir más allá del cuerpo?

19.11.20

Se pulsa el botón, se mueven las perillas, se inicia el registro y en ningún momento se para de grabar. Ni la muerte detiene el rodaje: la realidad ha sido aumentada más allá de quien la habite. La experiencia se ha vuelto completamente autosuficiente. La concatenación de registros de multiples aparatos crean nuevas zonas de forma continua, materializan virtualidades y potencias secuenciadas. Todo de forma perpetua. Movimiento puro dentro de salas vacías. Espacios encima de espacios, sobredimensionalidades cinematográficas, mapas. El cerebro es un proyector desgastado que hace zapping ante los espectáculos del día a día. La pantalla verde de los ojos observa inútilmente todo aquello que la mirada, atascada, es incapaz de renderizar. En un estante del archivo se acumula una colección polvorienta de DVDs pirata virulentos y carretes de película desmaterializados, disueltos en el aire, derretidos junto al estaño de las placas madre. La tijera oxidada queda suspendida en el aire. No hay bo...

12.11.2020

Un lugar más común y unificador que el concepto de nacionalidad es el distrito productivo de la participación a distintos niveles, de forma directa e indirecta, en los fértiles campos de consumo del imperio del intercambio. Las empresas y compañías generan activamente la ilusión de ser más duraderas y estables que los gobiernos, con más proyección y capacidad que los Estados. Domina la política de los inversores. La ciudadanía aparece en las zonas mercantiles, su agencia participativa se manifiesta en la transacción, cédulas de identidad siendo negociadas en la bolsa de valores, remitiendo únicamente a vallas publicitarias y su poder cada vez más absoluto. El nuevo orden mundial será una red interconectada de centros comerciales a velocidad PayPal. Se vislumbra la carne chorreante expuesta en los congelados pasillos del casino donde el único premio es el juego continuo, la pulcra mantención de la emoción exorbitante de la apuesta. Las máquinas se mueven solas, las palancas y las ruedas...

08.11.2020

Quizá no haya nada más allá del agujero negro, pero al menos tenemos algo para contemplar y algo que nos desea hasta el punto de querer hacernos colapsar. Nos entregamos, queriéndolo, consciente o inconscientemente, o no, a la caída libre. 

06.11.2020

La igenuidad y las creencias equívocas sobre las capacidades y el alcance del arte, máquina que obra como hilo conductor de una narrativa que se le sobrepone y la subyuga, le llevó a alcanzar ciertas extensiones durante los primeros años del siglo 20, con el ego arrojado a lo utópico, lleno de un encanto industrializado y una ilusión que en la actualidad no existe más que como un recuerdo tan distante y espectral que no es capaz de manifestarse ni como insípida nostalgia. El arte se puede encargar de proyectar potencias y perspectivas que duermen impávidas, pero su efectividad no trasciende más allá de ello que recae en la pantalla que refleja el rostro de la persona moderna, esa de actualidad reluciente y juicio milimétrico, alimentada por la continua circulación de imágenes e información, posada sobre ese artefacto deforme siempre en movimiento, acoplando y desacoplando sexualmente, que es el mundo. Todos los puentes que busca tender, como telas a penas perceptibles, rozando lo invis...

05.11.2020

Meamos desesperadamente las frías y grises piedras que cubren extensamente el fondo del barranco oscuro al que caímos sin darnos cuenta, pero al cual inevitablemente nos vimos atraídos por su seductor llamado tan lleno de intenso vacío, con la ilusa pretensión de dejar alguna marca nuestra en su horror abismal. El único calor al que podemos aspirar en estas condiciones es el del tibio líquido que se abalanza sobre las rocas, de la misma forma en que hicimos antes, y que toca su canción al resonar entre las paredes que laten como órganos amenazantes y estrechos. Contemplamos la vida como una enferma repetición neurótica continua de ese acto de arrojo. Nos precipitamos y no conocemos más hogar que este.