03.07.22
En la cultura Blockbusterizada del arriendo se paga por el acceso a: el consumo a través de la experiencia y no de la posesión. El consumo se ha transformado en el visionado de un catálogo cerrado sujeto a cambios donde la impermanencia reina. Pagar nuestra membresía mensual o anual no garantiza que aquel producto que tanto nos fascina no nos vaya a ser arrebatado -o que vaya a ser editado- por cualquier motivo que el prestado de servicios crea conveniente.
Comentarios
Publicar un comentario