08.01.22
(Oposición polívoca (vampirismo Gregoriano))
Las infecciones transapocalípticas catalizan desmembramientos a través de bioestrategias anorgánicas, pesadillas mutantes que se realizan a sí mismas a través de las respuestas provocadas en sus portadoras y que se alojan en las capas subconscientes del entendimiento. Transmutaciones virológicas espiralizan la carne, órganos vortex pariendo coágulos continuamente en un proceso quebrado no lineal postoyotista que brota como pus lechosa deseante cubriéndolo todo entretejidamente con sus hilos cromados, líquidos autogenerativos actualizables que se desplazan a velocidad micelial. Vómito de año cer0 alimento de alimañas astutas con ansias de complot. El enjambre solo piensa una cosa y es algo que ha sido maquinado por otra entidad a través de criptotransacciones de razonamiento encadenadas. Cualquier cosa parecida a la personalidad ya se perdió desde el momento que creyó formarse: acceso [id]éntico paleoreproductivo recursando de forma onanista (la autoestimulación definitiva). La línea del horizonte es un cardiograma conectado al poluto magma chorreante aprisionado bajo el soporte físico de la corteza-cráneo que tiembla impaciente. Un chirrido campanilleante se escucha al filo nocturno mezclándose con el zumbido monocorde del tinnitus colectivo. Desintegración Hz. Sordera comatosa programada. Escaton silencioso intermitente. Solo después de la muerte el cerebro comienza realmente a pensar. Todos los rumores son profecías.
Comentarios
Publicar un comentario